Nos cuenta la infancia de Michael Myers y como este se convirtió en el asesino Halloween en la tranquila ciudad de Haddonfield, en Illinois: una familia nada típica y cariñosa (solamente su madre siente amor por él). Después de matar a todos menos a esta y a su hermana pequeña es hospitalizado en un psiquiátrico siendo aún un niño. 17 años después se escapa con la intención de ir a buscar a su único pariente vivo. No tenía intención de ir a verla pero mi hermana mediana le apetecía y bueno, fuimos para allá. En 20 minutos estábamos por los suelos tiradas, con cara de asco total. ¡Es aburrida por narices! He visto demasiadas películas en mi corta vida, pero ninguna en donde el asesino matara a tanta gente por metro cuadrado y con tanta rapidez: persona que veía al segundo estaba tirada en el suelo muerta, no te daba tiempo a conocerla. Fue la primera película que vi este año (voy muy atrasada con las reseñas, espero poder ponerme al día pronto). No pierdo más tiempo comentándola.