El corazón de Bella tiene dudas y deberá escoger entre un nuevo amor con su gran amigo Jacob o su recuperado novio vampiro. Esta parte me gustó un pelín más que el segundo pero tampoco para tirar cohetes. Bella disipa mis dudas y me confirma que es subnormal perdida: ahora te quiero Edward, ahora ya no me conviene y prefiero al lobito; que sí me roba un beso forzadamente y no me ha gustado, ahora soy yo la que le besa... y el tío tonto de Edward lo encuentra normal. ¡Claaaaro! Lo mejor del libro es que mi querido Jasper cobra más protagonismo y Alice le besa el cuello apasionadamente (¡momento Hot!). Ellos dos ya no me gustan como pareja (E y B): él tan perfecto que sabe hacer cualquier cosa y ella tan tonta, inútil y torpe. Eso sin contar que no tienen química y no me refiero al físico. En el primer libro (y para mí, el mejor y el único que merece la pena, lo he dicho y lo diré mil veces si hace falta) tenía su gracia pero repetirlo en cada capítulo cansa muchísimo por su falta de ori...