jueves, octubre 25, 2007

Host Club

Haruhi Fujioka es un pez fuera del agua: gracias a una beca entra en uno de los institutos más prestigiosos del país, el Ouran, donde sus alumnos son ricos. No era su intención romper el jarrón de la tercera aula de música del instituto, pero por culpa del acoso de los miembros del club hace que se tropiece y es cuando empieza su calvario. Quiere pagarlo pero cuesta demasiado para ella (ocho millones, nada más y nada menos). A cambio de que se una al club y preste sus servicios a las alumnas la deuda quedará resuelta.
Todos lo tratan como uno más hasta que se descubre que es una chica no un chico. Tendrá que aparentar ser lo que no es con la ayuda de sus compañeros del club.
¡Lo que me he podido reír! Esta serie es una parodia 100% del género Shojo. Juega mucho con las situaciones típicas de las historias amorosas pero lo trata de una forma tan cómica que es imposible no esbozar una sonrisa (como mínimo). Los prototipos de los personajes principales es buena prueba de ello: tenemos a unos gemelos (perversos a más no poder cuando se aburren), el niño mono (que se transforma en un monstruo cuando lo despiertan); el callado, el "jefe en la sombra" (más tacaño no ha parido madre) y el Rey (para describirlo necesitaría un post entero).

Harui no es la típica prota noña sin fuerza ni personalidad, no ha tenido una vida fácil pero es una pasota total (puede que sea en parte gracias a su padre, un transformista que está buenísimo tanto de hombre como de mujer).
Lo único reprochable es que el final es abiertísimo dejando muchas cosas en el aire y la mayoría vitales (la madre de Tamaki por ejemplo).